|
Hola, me llamo Daviana, soy madre de una niña de 2 años, a quien le diagnosticaron Hipoacusia Bilateral Profunda, este ha sido hasta los instantes, el más consumidor de los momentos, en cuanto a dolor me refiero, porque como seres humanos nunca imaginamos que estas situaciones nos puedan pasar, sin explicación alguna mi niña nació con los sensores del oído interno incompletos o no se desarrollaron bien… Esta situación es muy dolorosa para mí, hoy me encuentro de repente rodeada de desesperación, desolación, angustia y dolor, lagrimas brotan de mis ojos, no se a quien acudir, que tipo de terapia debe recibir mi niña, no se en que preescolar debo inscribirla, si es recomendable hablarle por señas o si debo oralizarla, por favor ayudenme, guienme que debo hacer? Puedo llegar a entender que en la vida se nos presentan muchas barreras, que muchas cosas no son para nosotros, que existen accidentes, donde podemos perder a nuestros seres queridos, entre tantas… Pero le pregunto a Dios, ¿cómo entender que mi niña tan chiquitita, llena de amor, de inteligencia, de toda una vida que le espera, no pueda tan siquiera decirnos “mamá”, “papá” ¿Cómo se entiende?, ¿cómo se asimila, como hago? ¿Cómo? Como se entiende que esa criaturita, segundo hijo, que nació hace 2años, que la esperábamos con tanto amor, haya sufrido esta pequeña lesión. ¡No entiendo nada! Se me queman los libros, la información que pueda conseguir, y me genera mucha confusión, e impotencia. Pero debo aprender que la confusión y la intranquilidad no vienen de Dios, sino del mal espíritu.
Con FE de poder hacer muchas cosas porque nuestra hija algún día nos dirá “mamá, papá”.
NO nos rendiremos”. Y me pregunto… ¿yo la lucho? Debo aprender el valor de la fortaleza, la paciencia, la entrega total en las manos de Dios. "ARRIBA HAY UN DIOS QUE NO NOS DESAMPARA”.
Sólo nos queda entregarnos a las manos de Dios. Porque Cuando un hombre pierde a su esposa, queda viudo, cuando una persona pierde a sus padres, queda huérfano; pero cuando alguien pierde a un hijo… ¡No tiene nombre! No tiene nombre porque con la muerte de un hijo, se muere parte de uno mismo, y nuestra hija no está muerta, solo tiene una deficiencia auditiva, no es el fin del mundo, unidos venceremos esa “hipoacusia”… Si Señor, tu no las distes, y nosotros la acojemos con resignación, porque de esta etapa aprenderemos…
“Ésta será una de las experiencias más “iluminadoras” y “esclarecedoras” de la voluntad de Dios” La vida es un misterio de Dios, ya que es él quien la da… Y quien la quita. Por eso considero que no ayuda en nada y para nada el cuestionarse el “¿por qué?” ya que esto nos lleva indefectiblemente a elaboraciones mentales que derivan inevitablemente a sentimientos negativos de odio, culpabilidad, y rencor.
Y estos sentimientos no son de Dios. Por ello, aunque cueste, tendríamos que, con el tiempo, descubrir cuál es el mensaje de Dios, y eso se busca en nuestro corazón… Porque Dios actúa en el corazón.
En mis oraciones pido a Dios, que nos ilumine y que nos haga descubrir con claridad el amor de Dios en esta situación.
Debemos estar cerca de ella, hablarle, decirle lo mucho que la amamos que la admiramos, ayudarla a continuar una vida donde podrá con ayuda de sus tratamientos oír el sonido de los pajaritos, donde podrás escuchar Barney, hi 5, donde podrás escuchar la voz de tu padre quien te ama, y está luchando para que tu puedas oír… Oirás mi niña linda, oirás a tus seres queridos diciendo tu nombre, responderás, atenderás a estos llamados, y tu madre cuando sea licenciada, cuando se esté graduando oirá la voz de su niñita diciendo “mami”… AYUDENME POR FAVOR!!
|